Pero si gaste en la consulta y no atendía la recomendación, era absurdo.
También recordé los gratos momentos de mi niñez y el juego. Saque fuerza de flaqueza y diariamente dedique un tiempo a jugar.
El juego es una gran oportunidad para convivir con nuestros hijos, en un plano donde no soy la que mando, estoy sujeta a las mismas reglas del juego. el niño al conocer y respetar las reglas, esta ejercitándose para la vida. el moverse, correr, resolver acertijos, son una gimnasia cerebral magnifica que estimula su desarrollo.
También se tiene la oportunidad de conocer un poco mas a nuestros hijos y gozarnos con sus ocurrencias ingeniosas e inocentes.
Me encontré con la ganancia de que aun cuando podía ser cansado el juego aporta una satisfacción y una energía que no se como explicar.
Si Jugar mejoro muchisimo la convivencia ¡Prueba! puedas encontrar excelentes sorpresas.